¿Conoces la parestesia dental?

La parestesia dental consiste en una agrupación de sensaciones anómalas o diferentes de la sensibilidad o de los sentidos en una parte más o menos definida.

Este tipo de sensaciones pueden ser, por ejemplo, hormigueo, entumecimiento o adormecimiento, y es posible que las provoque algún daño o enfermedad en cualquier parte de las estructuras del sistema nervioso central o del periférico.

Las parestesias, en la mayoría de ocasiones, son eventuales o reversibles, sobre todo aquellas provocadas por la inflamación del área.

Además, una parestesia dental puede expresarse con todas las dolencias anteriores y también con dolor.

Las parestesias crónicas en un área podrían ser síntoma de una enfermedad neurológica oculta o un daño traumático en algún nervio.

Causas de la parestesia

Las principales causas de la parestesia dental son:

  • Presión directa o indirecta que actúa sobre un nervio bucal.
  • Hacer un tratamiento dental próximo a un nervio.
  • Inflamación resultante de un tratamiento próximo a un nervio.
  • Contacto directo sobre la estructura del nervio.

Normalmente, los nervios que se afectan más son el dentario inferior y el metoniano, pero también puede verse afectado el nervio lingual.

Síntomas

Además de una sensación rara en el labio y el área tratada, es posible que se presente con ardor, picor, hormigueo y también adormecimiento de la zona que se está tratando, llegando a ser completo.

Pueden existir periodos alternantes de hipersensibilidad y pérdida de sensibilidad.

Los síntomas también pueden relacionarse directamente con la lesión que tenga el nervio o el conjunto de nervios dañado.

En todas las ocasiones, el dentista tendrá que evaluar cuidadosamente la historia clínica del paciente, excluyendo así cualquier causa ajena a este trastorno. También tendrá que revisar de forma regular la evolución de la parestesia dental.

Diagnóstico

El diagnóstico de la parestesia se hará en la consulta del dentista, a través de una anamnesis completa y basándose en las sensaciones anormales que tenga la persona.

También se evaluará regularmente el progreso de todas las sensibilidades que pueda notar el paciente.

La exploración del área dañada se hace con pruebas mecánicas, químicas y térmicas.

Parestesias más comunes

Las parestesias dentales perjudican en un 2 a 8% de las operaciones, aunque solo 0.5% son irreversibles y, habitualmente, corresponden a extracciones de molares que presentan dificultades.

Es posible que aparezca, por ejemplo, después de realizar extracciones dentales en el área maxilar inferior, después de hacer un tratamiento endodóncico o de poner anestesia.

Las parestesias dentales más habituales se dan en los nervios:

  • Lingual
  • Dentario inferior
  • Mentoniano

Disestesia, ¿qué es?

Se trata de una sensación rara y molesta al tacto en la zona que se está tratando. Normalmente, su aparición se da con dolor o molestia y/o una sensación incómoda.

La disestesia es un problema reversible, y las sensaciones que manifiesta pueden desaparecer conforme avanzan las semanas.

Dentro del mundo de la odontología, existe la disestesia oclusal o “mordisco fantasma”, que surge después de realizar tratamientos quirúrgicos dentales. Esta disestesia se muestra como una sensación de estar haciendo presión o forzando las zonas maxilares y, en numerosas ocasiones, genera dolor al masticar, comer e ingerir líquidos.

Tratamiento

La forma más idónea de evitar la parestesia dental, ya sea reversible o irreversible, es realizar un estudio radiológico antes de un tratamiento quirúrgico dental cuando existen indicios de que el nervio dentario o el mentoniano pueden estar expuestos.

Cuando ya se tiene parestesia dental, se recomienda:

  • Hacer revisiones regularmente en la consulta del dentista, para comprobar la evolución de la sensibilidad que se ha perdido.
  • Revisar los niveles de salivación.

En aquellas ocasiones en que la mucosa oral se vea afectada por la parestesia, es posible que exista una hiposalivación y, por tanto, se eleve el riesgo de formación de caries.

Además, para tratar la parestesia dental también se puede:

  • Tomar complejos de vitamina B, los cuales fomentan la regeneración de los nervios.
  • Recetar pautas farmacológicas para controlar las dolencias que se relacionan con este problema.
  • Realizar una micro-cirugía, indicada para las parestesias del nervio lingual.
  • Apreciar la posibilidad de un tratamiento con láser de baja potencia.

Conseguir que las áreas dañadas por la parestesia vuelvan a la normalidad puede tardar meses e incluso un año. Por otra parte, aquellas parestesias que no mejoran en un periodo de 6 meses tendrán complicada su remisión.

En realidad, el tratamiento más idóneo es la prevención y, en el caso de la parestesia dental, el más adecuado es una planificación correcta del tratamiento dental que se va a desarrollar.

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